CRM y ventas
Cuentas, oportunidades, actividades, cotizaciones y seguimiento.
Integraciones
CRM, ERP, correo, mensajería, datos y aplicaciones internas se convierten en herramientas de una misma ejecución, con permisos y acciones definidos por flujo.
La disponibilidad se valida por sistema, versión, región, permisos y alcance técnico.
Una superficie unificada
Worka organiza herramientas por capacidad y entrega a cada agente únicamente las acciones que necesita para completar su parte del proceso.
Cuentas, oportunidades, actividades, cotizaciones y seguimiento.
Clientes, proveedores, órdenes, inventario, facturas y pagos.
Correo, reuniones, mensajería, canales internos y notificaciones.
Documentos, almacenamiento, hojas, bases de datos y analítica.
Las marcas se muestran como ejemplos de ecosistemas integrables y pertenecen a sus respectivos titulares.
Cuatro vías de conexión
La arquitectura permite elegir el camino adecuado para cada aplicación y preservar independencia entre proveedores.
Integraciones listas para aplicaciones frecuentes, con autenticación y mantenimiento centralizado.
Servidores compatibles incorporan herramientas de terceros o de la comunidad dentro de un protocolo común.
Especificaciones existentes se convierten en acciones controladas para los agentes del flujo.
Aplicaciones internas se integran con un contrato técnico, permisos y pruebas definidos.
De herramienta a capacidad
El catálogo organiza acciones por intención empresarial. El flujo recupera un conjunto pequeño y relevante para cada paso.
Credenciales y permisos
Las credenciales se separan por empresa, entorno y aplicación. Cada herramienta puede limitar lectura, escritura, entidades, acciones y vigencia.
Ver el modelo de seguridadTokens y credenciales se almacenan fuera del contexto del modelo y se entregan únicamente al ejecutar una acción autorizada.
Cada agente, flujo o área puede usar una identidad de servicio con permisos específicos.
La herramienta utilizada, los parámetros, la respuesta y el resultado quedan vinculados a la ejecución.
Evaluación técnica
El diseño inicial convierte cada conexión en un contrato operativo claro.
Una etapa, correo, registro, archivo, horario o solicitud.
Entidades, campos, documentos y ventanas de tiempo.
Crear, actualizar, enviar, adjuntar, notificar o consultar.
Usuario, servicio, área, ambiente y tenant definidos.
Montos, destinatarios, frecuencia y alcance de datos.
Entradas, respuesta, cambio realizado y responsable.

Primer diagnóstico
Revisamos el evento, los datos, las acciones y los permisos que cada aplicación aporta al resultado final.